Palermo -Sicilia

Pin It
Cuando los fenicios eligieron de establecerse aquí no podían encontrar posición mejor, al centro de un amplio golfo y con a las espaldas un valle fértil y prólifico. El atractivo natural del sitio sobre que surge ha sido gradualmente reemplazado en los siglos por el atractivo arquitectónico y su hermosura está en los legados de los pueblos que la han habitado y la han convertido en una de las ciudades más vivaces y traficadas del Mediterráneo.

A pesar de la fama que se ha ganado por una cierta difusión de criminalidad, micro y no, cuya gran parte constituye la minúscula punta de iceberg de la mafia palermitana, es una ciudad que no da para nada un sentido de peligro o inseguridad. Llegando vía mar se tiene la ventaja de sentirse enseguida inmersos en la ciudad y se necesita muy poco para tomar confianza; por cuánto concierne los robos con moto y ciclomotores de paso pueden tutelarse de día evitando ostentar su proprio ser turistas con bolsitas colgantes o aparatos tecnológicos a vista, por la noche evitando las calles del casco antiguo poco traficadas o mal iluminadas; éstas son indicaciones de principio que pueden valer en todo sitio, aunque es verdadero que robos y raterías en Palermo son bastante frecuentes; sin embargo, durante el período en que estuvimos en Palermo, también nos ha ocurrido de atravesar zonas del casco antiguo asillamado “a riesgo”, y de encontrar a muchas personas que, siendo verano, estaban sentadas fuera de la puerta de casa a charlar con los vecinos y a tomar fresco.

Las cosas por ver son muchas pero Palermo es una de aquellas ciudades que merece ser visitada con lentitud, o arriesgan de perderse piezas importantes de su identidad; por otro lado serán tentados en continuación de pararse en algún bar, pastelería o tenderete en uno de sus mercados alimenticios para un pincho, ya que satisfacer hambre y sed en Palermo es un placer como pocos y los precios más que populares tienen bien poca competencia con las otras ciudades italianas.

El casco antiguo de Palermo todavía refleja la instalación medieval y no es difícil orientarse. Palermo dispone de un buen servicio de autobús y también tiene el metro, pero el casco antiguo, aunque no pequeñísimo, se gira muy bien a pies.

Para visitar la ciudad puede ser práctico hacer referencia a la antigua subdivisión en los cuatro grandes barrios divididos por el Corso Vittorio Emanuele y por Via Maqueda, sobre los que se asoman grandes edificios históricos y muchas tiendas. El punto de intersección de estas dos grandes calles perpendiculares es el ensanche llamado Quattro Canti, una plaza circular en estilo barroco llamada también “Teatro del Sol” porque el sol siempre es visible. La plaza es delimitada por las fachadas cóncavas de los edificios que dan sobre el cruce y situado a los cuatro rincones; delante de cada fachada hay una fuente y en los nichos de cada fachada hay estatuas que representan las estaciónes, los reyes españoles de Sicilia y las santas patronas de los barrios de pertenencia, aquellos a las espaldas de cada edificio.

Los cuatro barrios son la Vucciria,a este de via Maqueda y a Norte de Corso Vittorio Emanuele, la Kalsa, sobre el mismo lado de via Maqueda pero a sur del Corso así como la Albergheria que se encuentra pero a oeste con respecto de via Maqueda, y por fin el Capo, en la zona Noroeste del centro con respecto de los Quattro Canti. Obviamente no se trata de divisiones rígidas, pero son muy cómodas para orientarse.

A pocos pasos de los Quattro Canti se encuentra Piazza Bellini que hospeda una frente a la otra la iglesia de San Cataldo, cuyas cupulitas rojas evocan las primeras sugestiones del pasado árabe de la ciudad y la iglesia de la Martorana, de época normanda pero con retoques barrocos. La iglesia y su campanario son muy hermosos: las paredes y las columnas de la cúpula central son decoradas con mosaicos bizantinos a fondo dorado que reflejan los rayos solares que entran de las ventanas creando un verdadero espectáculo.

La iglesia pero también es conocida por la antigua tradición pastelera que quiere su convento como lugar de nacimiento de la fruta martorana, las esculturas de pasta de almendras con forma y colores de fruta y verdura producidas por las monjas del convento hasta mitad del Novecientos, de las que han recogido la herencia las numerosas pastelerías palermitanas e isleñas.

Hotel Consigliati

Mercure Palermo Centro

Mercure Palermo CentroEl hotel Mercure Palermo, de 4 estrellas, está situado en el centro de Palermo, a 15 minutos a pie de la catedral. Ofrece unas modernas habitaciones [...]

Hotel Libertà

Hotel LibertàEl Hotel Libertà está ubicado en la última planta de un edificio de 10 plantas del centro de Palermo y cuenta con una sala de desayunos y una terra [...]

Hotel Columbia

Hotel ColumbiaEl Columbia Hotel está situado a pocos metros de la bella plaza barroca de Palermo, Quattro Canti, y a 5 minutos a pie de la catedral de la ciudad y [...]

Hotel Tonic

Hotel TonicEl Hotel Tonic goza de una magnífica ubicación en el centro de Palermo, cerca del puerto. Se encuentra a poca distancia de los principales teatros d [...]

Quintocanto Hotel & Spa

Quintocanto Hotel & SpaEl Quinto Canto Hotel & Spa está situado en pleno centro histórico de Palermo, en el cruce Quattro Canti. Ocupa un edificio muy bien restaurado del [...]

NH Palermo

NH PalermoEl NH Palermo está situado en el paseo marítimo de Palermo, junto a los jardines botánicos. Este hotel de 4 estrellas ofrece unas vistas magnífica [...]

Casa Marconi

Casa MarconiEl Casa Marconi está situado a 20 minutos a pie de la catedral, del palacio de los normandos y de otros lugares de interés histórico importantes y [...]